Comunicado de la Comisión de Justicia y Paz de la CEV ante la situación vivida en Siria

18 abril 2018

justiciaypazCOMISIÓN DE JUSTICIA Y PAZ DE LA CEV

Orar por la paz nos apremia, no hay nada que la oración con fe no pueda realizar

La Comisión de Justicia y Paz de Conferencia Episcopal de Venezuela invita a todos los venezolanos y hombres de buena voluntad a elevar una oración por las víctimas, por las familias, por los ciudadanos y por los tomadores de decisiones en Siria, para que la Paz sea el camino verdadero de la Vida.

No hay mayor bien para el género humano que la paz. Por eso hoy, nos unimos a la tristeza que sumerge al mundo ante la amenaza de una conflagración que sólo puede ocasionar un saldo de dolor y de vidas preciosas a los ojos de Dios.

Nuestro compromiso cristiano nos llama a ser constructores del Reino de Dios, haciendo que el encuentro, la esperanza y la conciliación prevalezcan ante las disputas que sólo nos separan del mandamiento del amor al prójimo que Jesús nos ha entregado.

Es urgidos por ese amor que nos unimos en oración con nuestros hermanos en Siria, pidiendo que el Espíritu Santo inspire a los líderes para que encuentren los espacios para construir juntos el reino de misericordia, perdón y de paz al cual son llamados como hijos de Dios.

La Comisión de Justicia y Paz de la CEV recoge el sentir del pueblo venezolano y llama al diálogo y al encuentro como únicos mecanismos para la paz que el mundo entero clama

Mucho sufre el pueblo antes, durante y después de una intervención, que cobra casi siempre cientos” de vidas y “daños materiales.

Con nuestra bendición.

Caracas, 14 de Abril de 2018,

+Mons. Roberto Lückert
Arzobispo Emérito de Coro
Presidente de la Comisión de Justicia y Paz de la CEV

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Mensaje de la Presidencia de la CEV al Pueblo de Dios y a las personas de Buena Voluntad

20 marzo 2018

logo CEV transparente full color copia1. Terminando la Cuaresma y cercana la conmemoración de la Semana Santa, nos disponemos a celebrar la Pascua del Resucitado. Es la fiesta de la alegría que nos da el sabernos liberados del pecado y convertidos en “hombres nuevos”. Este año, sobre todo por las circunstancias que nos rodean, debido a la crisis generalizada que afecta particularmente a los más pobres, ese tiempo pascual debe ser preparado y vivido con espíritu de fraternidad, solidaridad, caridad y con mucha conciencia de lo que queremos hacer con el futuro de nuestra Patria.

I. “¿Cómo podríamos cantar un cántico nuevo en tierra extraña?” (Salmo 138)

2. En los últimos tiempos, Venezuela se ha convertido en una especie de “tierra extraña” para todos. Con inmensas riquezas y potencialidades, la nación se ha venido a menos, debido a la pretensión de implantar un sistema totalitario, injusto, ineficiente, manipulador, donde el juego de mantenerse en el poder a costa del sufrimiento del pueblo, es la consigna. Junto a esto, además de ir eliminando las capacidades de producción de bienes y servicios, ha aumentado la pobreza, la indefensión y la desesperanza de los ciudadanos.

3. El deterioro ha sido inmenso: la falta de alimentos, medicamentos y de otros productos, así como las fallas de energía eléctrica que impide el trabajo productivo y el desarrollo normal de la vida cotidiana, atenta contra la dignidad de las personas. Esto ha conducido a que un considerable número de venezolanos decidan irse del país en búsqueda de nuevos horizontes, trayendo como consecuencia el desarraigo y la tristeza en miles de familias; a otros los ha empujado a la práctica del contrabando, el “bachaqueo” y variadas formas de corrupción. Quienes nos quedamos luchamos por no perder la esperanza y llamamos a los más débiles a defender sus derechos y recuperar las libertades perdidas.

4. La dirigencia política no ha estado ni está a la altura de la problemática que sufren los venezolanos. Pareciera que la calidad de vida del venezolano no es la prioridad de quienes nos gobiernan, pues son insensibles ante tanto dolor, sufrimiento y muerte. El Gobierno y sus seguidores tienen la mayor responsabilidad, al querer imponer un régimen que mediatiza al ser humano, y así mantener sus intereses políticos y económicos; el plan de la patria ha sido nefasto para la vida de los venezolanos, los tan nombrados motores de la revolución sólo han quedado en el papel. Los venezolanos no nos merecemos esto, mucho menos quienes han estado sumergidos en la pobreza y hoy han pasado a engrosar el número de personas en la miseria. Es imposible que un pueblo con hambre, con enfermedades y sin oportunidades, pueda pensar en el desarrollo integral de la Patria; y más difícil es entender cómo personas que están sufriendo tantas calamidades se adhieren aún a las propuestas gubernamentales que les hacen sufrir, que han quebrado a la nación, y han propiciado que funcionarios públicos hayan hecho de ella su hacienda y peculio personal.

5. Como lo hemos hecho en otras oportunidades, llamamos a la dirigencia que disiente del oficialismo, que cada día es más numerosa, a una mayor coherencia en sus prácticas y acciones. La unidad se construye en la pluralidad. Por tanto, no se debe satanizar a todos los que tengan opiniones divergentes, sino más bien, asumir la realidad que vivimos los venezolanos siendo todos más conscientes de dicha unidad. Con ello, se podrá tener un horizonte más claro en el que el reclamo exigente de una salida democrática y pacífica, supere la terquedad de un gobierno que se hace cada vez más ilegítimo por sus actuaciones y por la creciente represión hasta para quienes han sido sus miembros. Hay que tratar de sumar cada día más a todas las instituciones y sectores, sin olvidar que las organizaciones populares tienen un lugar primordial, pues son ellas las protagonistas de la vida ciudadana. Nuevamente recordamos que el pueblo, y en especial los pobres, es el auténtico sujeto social del cambio y del desarrollo del país.

6. Los venezolanos estamos convencidos, que no es con las dádivas gubernamentales ni con las promesas de los dirigentes políticos como se va a solucionar la grave situación que afronta nuestra Venezuela. Si el pueblo no es tomado en cuenta como protagonista de los cambios necesarios en lo político, económico y social, crecerán la desilusión, la migración, la desconfianza, el conformismo y la pobreza. Entonces nos preguntamos con el salmista, “¿Cómo cantar un cántico nuevo en esta tierra que cada día se vuelve extraña?”

II. “Lo que hicieron a uno de estos pequeños, a Mí me lo hicieron” (Mt. 25,40).

7. Para los cristianos, esta situación no puede ser ajena a nuestras preocupaciones, oraciones, compromisos evangelizadores y de promoción humana. En primer lugar porque formamos parte de este pueblo sufriente; en segundo lugar porque nuestra fe en Jesús nos lleva a tener y testimoniar una permanente opción preferencial por los más pobres, excluidos y afligidos de la sociedad; y en tercer lugar, porque esa misma fe, vivida en caridad nos impulsa a hacer realidad en nuestra nación el Reino de Dios, que lo es de justicia, paz, amor, verdad y libertad. Somos solidarios no por un sentimiento, sino por nuestra pertenencia a ese pueblo con el cual compartimos sus esperanzas y gozos, sus angustias y problemas (cf. G.S. 1). El tiempo que vivimos debe ser una ocasión propicia para manifestar la misericordia del Padre Dios, a través de nuestras obras y testimonio de una caridad fructífera: Caridad y misericordia que deben conducirnos a trabajar también por la reconciliación en nuestra Patria.

8. A todos los dirigentes políticos, sociales y económicos, les queremos recordar que cualquier cosa que se haga a cada uno de los hermanos que empeore su situación de vida, sea menosprecio, imposición de cargas pesadas, empobrecimiento, olvido de su protagonismo, robo de lo que les pertenece, se le está haciendo al mismo Jesús. No hay que olvidar que, al final, seremos juzgados por el amor con el cual hayamos vivido y trabajado. Algunos dirán que su fe no se fundamenta en Jesús, sino en el poder que ostentan, pero les recordamos que todo poder es efímero: así como lo han obtenido, podrán perderlo en cualquier instante, y lo peor del caso es que quedarán expuestos a ser juzgados por sus propias acciones y palabras.

9. La de los pobres es la causa de Jesús y, por ende, de la Iglesia. Los obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos de nuestras comunidades eclesiales y grupos apostólicos, al anunciar el Evangelio y construir el Reino de Dios, expresamos no sólo nuestro compromiso solidario, sino que garantizamos con nuestra entrega, el acompañamiento a los pobres, a los que sufren y a quienes se sienten excluidos. Nuestras acciones de caridad y acción social quieren ser una contribución para aliviar sus penas y también para aportar soluciones que dignifiquen su existencia personal, familiar y comunitaria. Todas nuestras instituciones están, hoy más que nunca, al servicio del pueblo y con mayor énfasis, a los más necesitados.

III. “La comunidad de los creyentes compartía todo lo que poseían… y nadie pasaba necesidad” (Hech. 2, 44-45).

10. Durante la Cuaresma solemos fortalecer nuestra vida de creyentes con acciones de caridad y misericordia. Nuestra participación en las diversas celebraciones litúrgicas y otros actos de devoción deben ser una bella ocasión para reafirmar precisamente nuestro compromiso con los más necesitados. De ahí, la importancia no sólo de prepararlas con dedicación junto con nuestros sacerdotes y laicos, sino que hemos de predicar con decisión la Palabra de Dios, para que sea iluminadora en estas circunstancias que todos vivimos. Dedicaremos mayor tiempo para atender a las personas en sus necesidades espirituales, de modo especial en el sacramento de la reconciliación. Debemos recordar que durante la Semana Santa, al conmemorar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, podemos acercarnos a los sacramentos, al encuentro con la Palabra y la renovación de nuestros compromisos bautismales que nos lleva al encuentro misericordioso con los más necesitados. Con la Resurrección del Señor reafirmamos nuestra esperanza y nuestro compromiso caritativo.

Deseamos presentar en orden a lo expuesto, desde una perspectiva eclesial, las siguientes propuestas:

• Qué hermoso sería que el Domingo de Resurrección, como expresión de nuestra fe en el Resucitado que nos ha hecho hijos de Dios Padre y, por tanto hermanos, en cada una de nuestras comunidades parroquiales se pueda tener una “olla comunitaria” o una “comida fraterna”, en la que todos participemos, invitando a los más pobres, a los indigentes, a los necesitados.

• Que a lo largo de los últimos días de Cuaresma, de la Semana Santa y de Pascua intensifiquemos las visitas a los enfermos, a los ancianos, a los privados de libertad, a los barrios pobres y a las comunidades necesitadas, para llevar de lo que tenemos; para acompañar a tantas personas que sienten la tristeza de la partida de sus seres queridos hacia otras naciones; para que tomemos conciencia de la labor que se va realizando en la frontera con Colombia y Brasil donde se acogen y acompañan a tantos migrantes venezolanos, así como en otros países hermanos que los han recibido con solidaridad: Gracias a las Iglesias hermanas y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

• Sugerimos que en toda Venezuela, del 19 al 22 de abril, además de organizar una jornada nacional de oración, al estilo de las “Cuarenta Horas”, en todas las comunidades parroquiales y eclesiales, se hagan gestos significativos de misericordia y caridad para con quienes de verdad sienten necesidad de una expresión de ternura, solidaridad y caridad.

• Mención particular deben tener en nuestras oraciones todas las personas, la mayoría jóvenes, que a partir del 19 de abril del año pasado fueron asesinadas por reclamar los valores de la democracia en el país. Su memoria y entrega no deben ser olvidadas. La justicia prevalecerá en algún momento de nuestra historia Patria. Igualmente el día de Pentecostés a celebrarse el próximo 20 de mayo, pidamos que el Espíritu Santo ilumine nuestras mentes para discernir el camino a seguir para la recuperación del país.

11. Como lo hemos señalado en nuestro comunicado del 29 de enero pasado, en el pueblo reside la soberanía, por lo que ante esta situación tan dolorosa y dramática que vivimos los venezolanos, urge que sea tomado en cuenta como protagonista y sujeto de su cambio y de la construcción de la Venezuela que todos queremos. Interpelamos a los dirigentes políticos, del Gobierno y de la Oposición, así como a profesionales, miembros de los diversos gremios, obreros, empresarios, trabajadores del campo, maestros y estudiantes: ¡Escuchen el clamor del pueblo! Está pidiendo ser oído. No basta con promesas o con pequeñas dádivas dirigidas a esclavizar y hacer improductivas a las personas. No hay tiempo que perder y es la hora de un verdadero cambio para ser una nación próspera y donde se viva en democracia, y todos encontremos una tierra propia para construir sueños de libertad, fraternidad e inclusión social.

12. Imploramos la gracia del Espíritu Santo: que su luz y sabiduría nos acompañe para poder contribuir a la salida justa, pacífica y humana de la crisis que golpea a todos en Venezuela. Dios Padre nos ha dado el hermoso regalo de su Hijo, quien con su muerte y resurrección nos ha dado la vida nueva que hemos de vivir con decisión en el amor, en la justicia y la Paz. Para ello, contamos con la maternal protección de María, Nuestra Señora de Coromoto, Madre de todos los venezolanos

Con nuestra bendición.

Caracas, 19 de marzo del año 2018, Festividad de San José.

+José Luis Azuaje Ayala
Obispo de Barinas
Presidente de la CEV

+Mario Moronta Rodríguez
Obispo de San Cristóbal
1° Vicepresidente de la CEV

+Raúl Biord Castillo
Obispo de La Guaira
2° Vicepresidente de la CEV

+José Trinidad Fernández Angulo
Obispo Auxiliar de Caracas
Secretario General de la CEV

+Jorge Cardenal Urosa S.
Arzobispo de Caracas
Presidente honorario de la CEV

+Baltazar Cardenal Porras C.
Arzobispo de Mérida
Presidente honorario de la CEV


Madre Carmen Rendiles será beatificada el 16 de junio

21 febrero 2018

La beatificación de la religiosa motiva una Misión Evangelizadora en las calles y plazas públicas de Caracas, para llevarles esperanzas a los venezolanos en medio de la crisis.

Ramón Antonio Pérez (Aleteia Venezuela. 21 de febrero de 2018) La religiosa venezolana Madre Carmen Rendiles Martínez ya tiene fecha para subir a los altares: 16 de junio de 2018 en Caracas. Así lo anunció el cardenal Jorge Urosa Savino en su mensaje de Cuaresma: “Llevar la Luz y el Consuelo de Cristo a nuestros hermanos”. Pero antes de la ceremonia, la Arquidiócesis de Caracas realizará una intensa Misión Evangelizadora que comienza en esta época de Cuaresma, se prolongará durante la Semana Santa y culminará con la beatificación de la religiosa en junio.

En un mensaje dirigido este fin de semana, el arzobispo de Caracas indicó que la citada Misión Evangelizadora “concluirá con la fiesta de la exaltación de otra religiosa venezolana al honor de los altares: la beatificación de la Madre Carmen Rendiles, religiosa fundadora de la benemérita Congregación de las Siervas de Jesús”.

La celebración “tendrá lugar el 16 de junio de este año”, apuntó Urosa. Aunque no precisó el lugar del evento, la última beatificación de una religiosa venezolana, correspondió a la Madre Candelaria de San José, el 8 de abril de 2008, cumpliéndose en el estadio de béisbol de la UCV, en Caracas, espacio que no fue suficiente para albergar a miles de venezolanos que llegaron desde todos los rincones del país.

Decreto papal. El Santo Padre Francisco dio a conocer el pasado 19 de diciembre el decreto de beatificación de Carmen Rendiles luego de aprobarse una curación milagrosa en forma “instantánea, perfecta, estable y duradera”, ocurrida en la doctora Trinette Durán de Branger el 18 de julio de 2003, según publicó Aleteia en su oportunidad.

Carmen Rendiles Martínez se convierte así, en la tercera beata venezolana, detrás de María de San José y Candelaria de San José. Se le adelanta a 16 causas abiertas a de sacerdotes, religiosos y laicos venezolanos que también esperan concluir en los altares, incluido el doctor José Gregorio Hernández, conocido como “El médico de los pobres”.

La nueva beata nació en Caracas el 11 de agosto 1903, y sus biógrafos destacan que llegó al mundo sin uno de sus brazos, el izquierdo. Sin embargo, ello no le impidió actuar con normalidad desde pequeña y luego sentirse atraída por la vida religiosa.

Precisamente, la curación milagrosa de la doctora Trinette Durán de Branger ocurrió en uno de sus brazos que quedó inmovilizado luego de recibir una descarga eléctrica mientras realizaba una operación, en el hospital “Pérez Carreño” de Caracas.

Mujer de gran tesón. La Madre Carmen Rendiles ingresó el 25 de febrero de 1927 a una comunidad de origen francés llamada Congregación Siervas de Jesús en el Santísimo Sacramento. Llegó a fundar diversos colegios en Caracas y otras regiones de Venezuela, donde les brindó educación a niños de escasos recursos económicos.

Además, su tesón, constancia y reconocida fe, la llevaron a fundar la Congregación de Siervas de Jesús, en el año 1966. Carmen Rendiles fue nombrada Superiora General, cargo que desempeñó con dedicación hasta su fallecimiento, el 9 de mayo de 1977.

¿Qué es la Misión Evangelizadora?

El cardenal Jorge Urosa Savino explica que la Misión Evangelizadora se trata de “una intensa acción evangelizadora, de anuncio de la Palabra de Dios”, que se cumplirá con “encuentros en las calles y plazas, en reuniones vecinales, en encuentros especiales de oración, en nuestras celebraciones ordinarias, llevemos a nuestros hermanos el mensaje de salvación, de redención y de felicidad que nos trajo Jesucristo”.

Considera que “más allá de las preocupaciones por los problemas que a diario confrontamos, nosotros podemos reafirmar nuestra fe en Dios, y acercarnos a Él, sin dejarnos llevar por la indiferencia religiosa, por el desaliento ni la desesperanza”.

Por el contrario, “en estas circunstancias debemos reforzar nuestra práctica religiosa, unirnos más al Señor, fortalecer nuestra confianza en él, y abrirnos a su ayuda para poder responder de manera cristiana, con fe viva, con bondad, sin responder al mal con el mal, sino viviendo de acuerdo a los Diez Mandamientos de la Ley de Dios”.

Foto: Siervas de Jesús.


Mañana fiesta del Santo Niño de Escuque

27 enero 2018

Resultado de imagen para dulce nombre de jesus de escuque}Allan Sillié (Catedral de Maracaibo. Enero 27, 2018 – 12:00 a.m.) Como cada año, los escuqueños residentes en Maracaibo se acercan hasta la Catedral el último domingo del mes de enero para honrar al Dulce Nombre de Jesús, representado por una imagen del Divino Niño Jesús de Praga, conocido popularmente como el “Santo Niño de Escuque”, quien es su Patrono y protector. Esta fiesta catedralicia, que cada vez se afianza más como una tradición, cumple este 2018 el 31 aniversario de celebrarse en Maracaibo por parte de los hermanos andinos. De igual manera, una representación de feligreses del propio pueblo trujillano se hace partícipe de esta celebración

La Eucaristía será a las 8:15 am. mañana domingo 28 de enero, presidida por el Pbro. Silverio Osorio, vicario de El Sagrario Catedral. Al finalizar la misma se realizará la triunfal procesión con la Sagrada Imagen alrededor de la Plaza Bolívar a hombros de la comunidad asistente. La imagen estrenará nuevamente un manto, donado por un devoto.

Invitamos a todos los fieles a participar en esta festividad donde veneramos a nuestro Salvador en su divina infancia, sobre todo a los niños, en los cuales se arraiga más la devoción a nuestro Señor Jesucristo en su divina infancia.

Foto: Valera en desarrollo.


Homilía de Mons. Víctor Hugo Basabe en la Misa de visita 162 de la Divina Pastora en Barquisimeto

16 enero 2018

La imagen puede contener: una personaPrensa CEV (Enero 16, 2018 – 10:00 a.m.)

HOMILIA CON OCASIÓN DE LA EUCARISTIA POR LA 162ª VISITA DE LA DIVINA PASTORA A BARQUISIMETO
BARQUISIMETO 14 DE ENERO 2018

Queridos hermanos Obispos, sacerdotes, religiosas (os) seminaristas, agentes de pastoral y laicos de los distintos movimientos de apostolado seglar que, desde distintos rincones de Barquisimeto y de Venezuela han venido hoy a sumarse a la alegría y devoción del pueblo larense en ocasión de la 162 peregrinación de la Divina Pastora a Barquisimeto. Autoridades civiles, policiales y militares.

Queridos hermanos todos.
Permítanme expresar en primer lugar mi más sentido agradecimiento a mi hermano Mons. Antonio López Castillo, Arzobispo de esta Iglesia de Barquisimeto y al Comité organizador de esta gran fiesta de la devoción mariana por su deferencia al permitirme presidir esta Eucaristía.

Esta fiesta del amor de un pueblo por la Madre amorosa de Jesús y madre nuestra, se realiza en un marco muy particular.
A nivel litúrgico, estamos en el ocaso del II Domingo del Tiempo Ordinario. Un domingo en el que las lecturas propias de la Misa nos han invitado a vivir atentos en la escucha del Señor a imitación del pequeño Samuel y a seguir a Jesús a fin de que el encuentro con él transforme nuestras vidas y le dé sentido pleno a nuestra existencia, como ocurrió con aquellos dos discípulos que al escuchar el testimonio de Juan sobre el Maestro y luego de pasar la tarde con él vieron transformadas sus vidas para siempre.

En medio del contexto de este segundo domingo del tiempo ordinario. Pero desde las lecturas escogidas para esta solemnidad. Esta jornada mariana tan especial para el pueblo de Venezuela y, en particular para el pueblo larense, nos invita a recordar el amor de Dios por nuestra tierra, de manera especial, en momentos de dificultad como los que ahora vivimos, y a renovar nuestro amor y confianza filial para con María a quien Cristo nos donó como madre al pie la Cruz y quien ha querido hacer de Venezuela tierra privilegiada de su presencia al dársenos en la Coromoto de los llanos, en mi amada Chinita de Maracaibo, en Nuestra Señora del Valle de Margarita y todo el oriente, en la Consolación de Táriba de las montañas andinas, en la Divina Pastora de Lara y de toda Venezuela, y de tantas advocaciones bajo las cuales la venera este noble pueblo.
Ese amor de Dios por Venezuela lo debemos descubrir también, en el oráculo profético de Zacarías que escuchamos en la primera lectura. En él, debemos encontrar la voz reconfortante de Dios que nos anima a los venezolanos a no dejarnos ganar por la desesperanza y a pensar que se ha olvidado de nosotros.

Hoy es Venezuela, ese pueblo asediado por tantos males como el Israel del tiempo del profeta, a cuyo encuentro viene el Señor para recordarle que ha puesto su morada en medio de él para siempre. Hoy somos nosotros ese pueblo que en medio de tantas dificultades debe alegrarse por la certeza de que su Dios viene en su ayuda. Hoy somos nosotros los llamados a entender que nuestro destino como nación, no está en manos de un hombre, de un gobierno o de un imperio, que nuestro destino está en las manos de Dios y que por ende en buenas manos está.

Por eso, como el profeta, yo te digo hoy Venezuela, desde esta tierra de la Madre del Divino Pastor, aún en medio de tantas dificultades y angustias, ¡Alégrate y salta de gozo! Porqué el Señor tu Dios está en medio de ti!

También hoy, la voz agradecida de María que resuena en su cantico de alabanza en el salmo responsorial, debe ser la voz agradecida del pueblo venezolano reconociendo las tantas maravillas y las obras grandes que a lo largo de nuestra historia Dios ha realizado y tenemos certeza, continuará realizando en nuestro favor.

Hoy, a la luz del Evangelio proclamado, viendo el ejemplo de caridad y servicio de María que va a ponerse a disposición de su prima Isabel sabiendo que necesita de su ayuda y compañía, debemos disponernos a imitarlo y salir presurosos al encuentro de tantos hermanos que hoy en nuestra tierra están sumidos en la desesperación y angustia a la espera de que vayamos a su encuentro con una palabra de aliento, con un gesto de caridad y sobre todo, como mensajeros del amor y la esperanza divinas.
Contemplando el ejemplo y la disponibilidad de María, me vienen a la mente las palabras del p. Luis Ugalde SJ, en la sesión inaugural de la recientemente concluida CIX Asamblea Plenaria Ordinaria del episcopado venezolano. Ante la verdad del hambre y desolación en la que cientos de miles de nuestros hermanos están sumidos en la hora actual, a quienes creemos en Cristo en esta tierra, la realidad nos desafía a optar por el camino de la bendición o la maldición eternas de las que nos habla Jesús en el capítulo 25 del evangelista Mateo. Es la hora no sólo para decir que muchos venezolanos están con hambre, sedientos, enfermos, desnudos, presos y forasteros. Es más bien la hora del dar de comer, es la hora del dar de beber, es la hora del vestir la desnudes, es la hora de visitar y confortar al enfermo y al preso, es la hora de acoger a quien pasa por nuestras ciudades y pueblos buscando un mejor destino. Es la hora de elegir la senda de la bendición descubriendo el rostro de Cristo en el rostro sufriente de nuestro hermano. Que se multipliquen en nuestra tierra los gestos de caridad cristiana, que los discípulos de Jesús no nos excusemos en esta hora de la caridad que nos urge. Que como los discípulos ante la verdad de la multitud hambrienta que escuchaba a Jesús, cuando él les dijo “denles ustedes de comer”, no nos excusemos en el decir que no tenemos recursos suficientes, sino que, como aquel joven del cual nos habla el Evangelio, también nosotros nos dispongamos a poner en las manos de Jesús, hoy presente en las manos de nuestros agentes de pastoral social, nuestros cinco panes y nuestros dos pescados, con la certeza de que el milagro de nuevo se realizará.

No escojamos el camino de la maldición en el que se han empeñado quienes niegan que en Venezuela hay hambre y desnutrición. Quienes le cierran las puertas a quienes en el mundo quieren venir a nuestra ayuda negándose a la posibilidad de apertura de un corredor humanitario que permita hacer llegar a Venezuela alimentos y medicamentos. Quienes niegan –aunque lo ven con sus propios ojos- que miles de Venezolanos buscan que comer entre la basura. Quienes se empeñan en decir que en Venezuela todo está bien y que tenemos comida para alimentar a múltiples naciones, cuando la gran verdad es que en Venezuela cada vez más falta de todo y sobre todo alimentos. Quienes están empeñados en no entender que la causa fundamental de los males de Venezuela está en la persistencia en un modelo político económico y social, negador de Dios y por ende de la dignidad humana.

Delante de nosotros pues, una vez más está el camino de la bendición y la maldición. Hermanos creyentes en Cristo, escojamos la senda de la bendición para que un día sobre nosotros sean pronunciadas las palabras del Maestro que nos dice: “Vengan benditos de mi Padre, pasen al banquete preparado para ustedes desde la eternidad, porque tuve hambre y me dieron de comer, porque tuve sed y me dieron de beber, porque estuve desnudo y me vistieron, porque estuve enfermo y me visitaron, porque estuve preso y fueron a verme, porque cada vez que algo de esto hicieron con uno de mis hermanos más necesitados, conmigo lo hicieron.

Por otro lado, también en este domingo, de la mano del Santo Padre Francisco, la Iglesia universal celebra hoy la Jornada Mundial del migrante y del refugiado. Ella nos invita, a sensibilizarnos ante la realidad de millones de personas que en el mundo buscan refugio en otras tierras huyendo de la guerra, los desastres naturales, la pobreza, la persecución política o simplemente en búsqueda de mejores condiciones de vida que en su tierra no encuentran o les son expresamente negadas. En este último caso, no puedo dejar de sentir dolor y hacer mía la tristeza de tantas de nuestras familias venezolanas que hoy se ven tocadas por la migración de sus miembros a tierras desconocidas. Son ya millones de hermanos venezolanos, sobre todo jóvenes, los que se han marchado de nuestro país en búsqueda de nuevos horizontes y mejores condiciones de vida para ellos y para los seres queridos que dejan en su patria.

Hasta hace algunos años, Venezuela fue un país que acogió, protegió, promovió e integró a tantos hermanos que desde distintos lugares del mundo vinieron a esta tierra en búsqueda de un mejor futuro. Jamás pensábamos entonces, que llegarían estos días aciagos que hoy vivimos, en los que los venezolanos serían los que tendrían que marcharse de su país buscando ser acogidos, protegidos, promovidos e integrados en sociedades muchas veces hostiles a su presencia.

Encomendemos a la protección amorosa de la Madre del Divino Pastor, a tantos hermanos nuestros que hoy no están en este suelo que los vio nacer y del que quizás nunca pensaron tendrían que marcharse. Que ella guíe y custodie sus pasos y, en medio de las situaciones que les toque vivir, les mantenga en la certeza de que su Hijo Jesús está con ellos y les acompaña y bendice a donde quiera que vayan.

A ustedes queridos hermanos que hoy están fuera, les invito a mantenerse unidos a Cristo y a buscar la protección de su Santísima Madre. También, a tener presente que ésta tierra les espera con los brazos abiertos. Aquí nunca serán extranjeros, aquí están sus seres queridos y, sobre todo, aquí estará Venezuela esperándoles para que juntos emprendamos la tarea de reconstrucción de nuestro país cuando esta “peste” que hoy nos azota sea parte del pasado.

Ante la verdad de la migración, insisto también en llamar la atención a los jóvenes que están pensando en la posibilidad de marcharse del país. A ustedes les repito las palabras que tantas veces en mis encuentros con los jóvenes de Yaracuy he pronunciado y que en muchas ocasiones han sido molestas para quienes en el fondo se sienten tocados en su conciencia por la responsabilidad que saben les corresponde en este hecho. No son ustedes muchachos los que tienen que irse.

Si alguien tiene que irse de Venezuela, es quien es responsable de este desastre al que nos han conducido. Si alguien tiene que irse es quien es responsable de que miles de niños hayan ya atravesado la frontera de la desnutrición severa. Si alguien tiene que irse, es quien es responsable de que haya miles de venezolanos hurgando en la basura buscando un desperdicio para saciar el hambre. Si alguien tiene que irse, es quien es responsable de la corrupción que condena a los enfermos a morir de mengua por falta de atención en los hospitales insumos médicos y medicamentos. Si alguien tiene que irse de Venezuela, es quien está empeñado en pisotear la dignidad de los venezolanos al pretender convertirnos en mendigos y pordioseros dependientes sólo de las dádivas que ocasionalmente y clientelarmente nos ofrezcan.
Madre del Divino Pastor, Divina pastora de las almas a ti nos encomendamos.

En tus manos ponemos a toda Venezuela y su futuro. Consíguenos de tu hijo Jesucristo un corazón como el tuyo, dispuesto a la escucha, al servicio y al amor. También la sabiduría que necesitamos en esta hora para poder encontrar caminos de solución a tantos problemas que nos aquejan. Hoy, como en 1855, es todo el pueblo venezolano el que hace suyo el clamor del P. Macario Yépez, y te pide nos libres de tantas pestes que nos afligen. De la peste de la indiferencia para con tu Hijo Jesucristo que nos hunde en la desviación ética y moral y no nos permite reconocernos como hermanos hijos de un mismo Dios y hermanos en Jesucristo. De la peste de la indiferencia que nos postra en la comodidad y no nos permite entender que hay gente que necesita urgentemente de nuestro auxilio. De la peste de la indiferencia que no nos permite entender que el futuro de Venezuela no lo construyen unos pocos sino que será el fruto del esfuerzo de todos. De la peste de tanta corrupción política que ha conducido a Venezuela a la ruina moral, económica y social y que es causa de tanta muerte y destrucción en medio de nosotros.

Seguros estamos, que tú intercederás por nosotros. Desde ya te pedimos, oh Madre, que el próximo año, tu venida a Barquisimeto, se realice en el contexto de una fiesta de la libertad, que vengas sobre los hombros de un pueblo que unido a tu hijo Jesucristo y a ti como a su madre amorosa haya decidido asumir su destino y se haya decidido a re enrumbar a Venezuela por los auténticos caminos del progreso, la justicia, la solidaridad y la paz.

Viva La Divina Pastora
Viva el pueblo de Venezuela
Viva el pueblo de Lara
Sea alabado y bendecido por siempre Jesucristo.

Mons. Victor Hugo Basabe
Obispo de San Felipe

Foto: CEV Medios


¿Venezuela adelanta la Navidad con un Niño Jesús parecido a Chávez?

10 noviembre 2017

Ramón Antonio Pérez (Aleteia Venezuela. Noviembre 07, 2017)

“En los colegios e instituciones del Gobierno de Maduro se intenta que los pesebres navideños tengan de protagonista al fallecido presidente Chávez”

El Gobierno de Nicolás Maduro no pierde oportunidad para mostrar sus desacuerdos y ofensas contra las autoridades de la Iglesia católica en Venezuela. Sin embargo, el uso y manipulación de la simbología, temas y fechas religiosas, vinculadas a la fe que profesa más del 80%  de la población, es una constante en su gestión socialista desde el año 2013.

Una de las actividades de interés religioso más implementadas por Maduro es el “adelanto de la Navidad”. Con esto, buscan crear el espejismo de felicidad en un país sumergido en la crisis humanitaria más severa de su historia, cuyas secuelas maltratan directamente a los más pobres y necesitados, afectándolos, especialmente en la alimentación y en la salud, pero el Gobierno quiere ocultar esa realidad con los Carnavales, Semana Santa y la Navidad.

Desde el 1 de noviembre de este año, a pesar de que en el calendario litúrgico de la fe cristiana todavía faltaban más de cuatro semanas para el Primer Domingo de Adviento, el Gobierno de Maduro implementó su propia agenda religiosa. “Prendan la luz que es diciembre”, es el eslogan que forma parte del “Plan Especial Navidades Felices 2017”.

“Este es un día muy bello”, dijo el mandatario desde el Palacio de Miraflores, tras colocar una estrella en un “pesebre venezolano” cuyos detalles lo alejan de aquellos que contienen la verdadera tradición en el país. “Adelantamos la Navidad en Venezuela porque queremos ser felices y vivir en paz”, expresa alborozado en las cuñas que transmiten los medios.

¿El “Niño Chávez”, en las escuelas…?

Un aspecto que delata la intentona religiosa del Gobierno, es el deseo de asociar el “éxito” del fallecido presidente Hugo Chávez (1954-2013), con la gestión de Maduro. Desde el régimen se ha impulsado que en “El Pesebre” o “Nacimiento Venezolano”, sea colocada una figura que relaciona al difunto líder del Socialismo del Siglo XXI, en lugar del Niño Jesús de la tradición cristiana (según diversas fuentes,  quienes sostienen que la imagen se basa en Chávez argumentan que es muy parecida a él cuando tenía unos doce años, principalmente por el cabello, nariz y aspecto zambo, tal cual deja entrever incluso una foto publicada en la Navidad del año pasado por el portal El Machiquense). A las escuelas públicas llegaron esas instrucciones, según los testimonios.

“El fanatismo de quienes se hacen llamar chavistas no respeta nuestra religión católica. Ahora quieren sustituir en nuestros niños, la verdadera figura del Niño Jesús en el pesebre por la figura de un recién nacido parecido a Hugo Chávez”, dijo para Aleteia la educadora Mariela Sandoval (nombre ficticio para proteger su verdadera identidad y empleo).

Sandoval, que imparte clases de la primera etapa en un colegio del Estado, hacia el oeste de Caracas, explicó que en una de las asambleas de docentes para planificar la Navidad 2017, el directivo les exigió en tono amenazante: “resaltar la navidad de acuerdo con los lineamientos del Gobierno, si no, nuestros puestos de trabajo estarán en peligro”.

Esto no es solo en Caracas. En el estado Miranda, las instrucciones son las mismas. Muchos docentes de Guarenas, Guatire, Los Valles del Tuy y Altos Mirandinos, donde la Gobernación de la entidad fue alcanzada en las elecciones del 15 de octubre por el oficialista Héctor Rodríguez, han reportado las mismas instrucciones para la temporada navideña.

“Se ha prohibido vestir a los niños con gorros de San Nicolás, adornar los arbolitos, organizar obras de teatro, hacer representaciones de la Virgen María y las demás figuras del pesebre, porque ahora en Miranda quien manda es la revolución”, agregó Sandoval.

No debemos adorar a hombres

Las enseñanzas de la iglesia rechazan igualar a Jesucristo con algún gobernante o persona, por más amor que se le profese, porque Jesucristo es único e irrepetible, según ha expresado en diversas ocasiones el cardenal Jorge Urosa Savino. “No podemos nosotros ni rebajar a Jesucristo ni llevar a una persona humana al nivel de Dios Nuestro Señor”, sostiene.

Sin embargo, la idolatría chavista que se difunde desde el Gobierno de Maduro, ha trascendido las imágenes, e incorpora en este Plan de Navidad 2017, un conjunto de “beneficios” como el aumento salarial y bonos navideños contenidos en el Carnet de la Patria, un instrumento político para ganar el apoyo de las personas con menos recursos.

Fuente: es.aleteia.org


Cardenal Urosa alienta en Cuaresma a ser solidarios con quienes sufren hambre

21 marzo 2017

Cardenal Jorge Urosa / Foto: Facebook Adán RamírezCARACAS, 03 Mar. 17 / 03:02 pm (ACI).- Durante la Misa de Miércoles de Ceniza, el Arzobispo de Caracas, Cardenal Jorge Urosa, invitó a los fieles a aprovechar la Cuaresma para la conversión personal y también para ser “más solidarios” con quienes padecen hambre en Venezuela, país que enfrenta escasez de alimentos y medicinas a causa de la crisis económica.

Desde la Catedral Metropolitana, el Purpurado reiteró en su llamado a la solidaridad y compromiso social con los más necesitados; así como rezar por la familia y el país.

“La conversión es cambio de vida, arrepentimiento, transformación y renovación moral”, afirmó. En ese sentido, “teniendo presente la bondad misericordiosa de Dios para con el pecador arrepentido, los invito, queridos hermanos, a renunciar al pecado y sus consecuencias, a dejar la frialdad religiosa y el materialismo, y a vivir de acuerdo a la palabra de Cristo”.

“Hoy, dado el avance del secularismo, es decir, de la frialdad e indiferencia religiosa y del olvido y rechazo de Dios, del avance del desenfreno afectivo-sexual, y de tantos vicios y defectos, tales como la violencia y el odio, la corrupción, el despilfarro y la pereza, es más urgente que haya de parte de nosotros una verdadera conversión”, insistió.

El Arzobispo de Caracas dijo que “hemos de abandonar todo cuanto vaya en la línea del pecado, y debemos ser en nuestra familia, en nuestra comunidad y en nuestra querida Caracas, promotores auténticos de una verdadera civilización del amor y de la justicia”.

En ese sentido, explicó que para un verdadero cambio es necesario “intensificar la práctica religiosa, especialmente la participación en la Misa dominical, la recepción de los sacramentos y la oración fervorosa; dejar a un lado el pecado y acercarnos confiados al Dios de la misericordia”.

Ese, afirmó el Cardenal Urosa, “es el camino seguro para alcanzar la paz de la conciencia, la convivencia social, la felicidad, y la salvación eterna”.

Por su parte, Cáritas Venezuela llamó a las personas a seguir colaborando con la iniciativa de las Ollas Comunitarias, para aliviar el hambre que afecta a sectores de la población. “Hay personas que esperan de ti. Tienes mucho que dar. Ayúdanos a ayudar”, expresa en sus redes sociales.

Para ello, se lanzó también la Campaña Compartir 2017 cuyo objetivo este año es “contrarrestar el problema del hambre, a través del programa Ollas Comunitarias”.

“Esta campaña, no consiste en alimentar el cuerpo, sino es una animación de acción pastoral que invita a la Organización Comunitaria, la solidaridad, el encuentro y el acompañamiento a los venezolanos que más sufren, ante la falta de alimentos”, explicó Cáritas en su sitio web.

Foto: Facebook Adán Ramírez.