Templos y sacerdotes de Maracaibo siguen siendo víctimas del hampa

8 febrero 2017

Lcdo. José R. Espina F. (Semanario la Grey Zuliana. 8 febrero, 2017). En dos días han atracado las parroquias: Nuestra del Carmen en La Cañada de Urdaneta, San Miguel Arcángel en Sabaneta y Nuestra Señora de Fátima en el 18 de Octubre.

“Otra gracia más del vandalismo”, así hablan los fieles de la parroquia Nuestra Señora del Carmen del Carmelo, en La Cañada de Urdaneta, dolidos por la afrenta y miedo que han vivido esta mañana del miércoles 08 de febrero, a las 10. 30 de la mañana cuando dos antisociales entraron en las instalaciones de la casa parroquial.

Así lo reseño para el Semanario La Grey el Padre Henry Tapia, Párroco de la Iglesia Nuestra Señora de Chiquinquirá, en La Ensenada también de la Cañada de Urdaneta, quien además es Delegado de la Zona Pastoral Numero Ocho en el Consejo Presbiteral.

“No hubo alteración de puestas, no se sabe de qué manera entraron”, dijo el padre Henry Tapia, contando que sometieron al párroco, al padre Alexis Rodríguez, y  a su vicario parroquial al padre Eddy Govea, y a dos fieles que estaban siendo atendidos por los padres, “iban a ser confesados, fueron amarados los cuatro, golpeados con cachas de las pistolas y amedrentados y amenazados de muerte”.

“Fue por un periodo largo de tiempo que fueron sometidos, hurgaron sus cosas personales, se llevaron algo de dinero, no mucho, pues no acostumbramos a tener o manejar mucho dinero y el que se maneja es dinero ajeno, pues es dinero de la Iglesia”, dijo el Padre Delegado de la Zona, al detallar que se llevaron los celulares de los sacerdotes y algunas pertenecías menores, no se metieron con las cosas de dentro del templo, ni con una tablet que estaba a la vista, al parecer es hampa común, pero que se une a  esta ola de hurtos y amedrentamientos que están aconteciendo en las Iglesias de la Arquidiócesis de Maracaibo”.

“Ambos padres son de avanzada edad, no tienen buen cuadro de salud, ante esta situación por depresión y nervios, se encuentran muy afectados, las familias de la parroquia los han acogido y atendido, brindando apoyo”, dijo el padre Tapia al señalar que a la parroquia de han hecho presentes la alcaldesa Nidia de Atencio, su persona como Delegado de la Zona Pastoral y el padre Antonio Villasmil, también señaló a que los sacerdotes victimas del Hampa les llamo monseñor Ubaldo Santana, y el padre Raúl Montoya, en muestra de solidaridad y apoyo.

“Esperamos que las autoridades tomen cartas en el asunto, estamos indignados por la situación, falta de respeto a la Iglesia y sus sacerdotes” manifestó su indignación el Padre Henry Tapia, al recordar que “somos parte de un pueblo que sufre, ¡pero que se metan con la Iglesia!. Hay una gran falta de respeto. Quien se mete con las cosas de Dios se mete con algo muy sagrado”.

Parroquia San Miguel Arcángel de Sabaneta

También se pudo conocer que el Padre Néstor Primera, de la parroquia San Miguel Arcángel del sector Sabaneta de Maracaibo, la noche de este martes vivió una situación similar, contó a través de las redes sociales “Ayer en la noche llegando de ver un enfermo en el barrio, me obligaron abrir las oficinas se llevaron una laptop vieja que había dejado en el escritorio y el sobre del día que las secretarías me dejan sobre el escritorio”.

“Padre nosotros lo vamos a cuidar pero usted nos ayuda a nosotros”, comentó el Padre Primera que le decían los antisociales, al momento de ser atracado, que al parecer fue muy rápido, y sin sometimiento físico del sacerdote.

 Parroquia Nuestra Señora de Fátima

A través de un contacto telefónico el semanario La Grey pudo constatar la información de la situación irregular que vivieron en la parroquia Nuestra Señora de Fátima, en el sector 18 de Octubre de Maracaibo, este martes 07 de febrero, también a las 10.30 de la mañana.

  “Una persona pidió a la secretaria anotar una misa, luego entraron otras personas, cuatro en total, tres hombres y una mujer, sometieron a la secretaria y a una señora amiga de ella estaba en ese momento, a ellas las amarraron, yo estaba arriba cuando bajé me encañonaron”, narró el padre Francisco Bernardo de Los Mercedarios.

“Me llevaron y registraron todo el lugar, preguntaban por la corona de la Virgen y el Rosario de oro, que aquí no hay”, dijo el padre Francisco al señalar que se llevaron algunas cosas como unos lentes que habían donado para una rifa, dos botellas de vino para consagrar. “nos amenazaron, no hubo maltrato, solo cuando nos amarraron. Aun tengo las marcas de los cables.”

“Hicieron todo sin prisa, pues habían cerrado todo”, manifestó el sacerdote u  tanto preocupado por la cuestión de la seguridad en una parroquia, “hemos pensado en hacer una entrada más segura, pero y cómo se hace cuando quieran hablar con el sacerdote?”, se cuestionó al momento de lamentarse de esta situación que se ha generalizado en la ciudad.

Foto: Pbro. Henry Tapia.

Anuncios